Una marca que representa la singularidad y la tradición de elementos típicamente portugueses: el vino Alvarinho y los azulejos portugueses, emblemas de Portugal. Aspira a conquistar los corazones de quienes se atrevan a saborear su esencia. Misterioso, sobrio y místico. Ha llegado para ser eterno y reconocido como EL BRANDY DE LA CAJA AZUL.
El diseño más llamativo de la caja pretende atraer a un nuevo perfil de consumidor: las mujeres, que cada vez muestran más aprecio por este producto, que antes solo consumían los hombres.
El vino Alvarinho es la esencia del producto, lo que lo hace único, especial y noble. El azulejo, que plasma la vasta historia de nuestro país en su rico e intenso tono cobalto, da color y alma a este proyecto.
Es en papel cobalto donde se graban y conservan los recuerdos, y es en papel cobalto donde invitamos a los más valientes a plasmar también los suyos.