Este vino blanco se elabora con uvas Alvarinho procedentes de una sola parcela, lo que da como resultado un vino que revela las cualidades más puras y originales de la variedad. Su perfil es una oda a la elegancia y la complejidad.
Apuntes del examen:
Aroma complejo y austero. Se aprecian matices de flores silvestres y heno, junto con una delicada mineralidad que recuerda a la piedra mojada. Ligeras notas de avellana y vainilla procedentes de la fermentación y la crianza en barrica. En boca, destacan su refrescante acidez y verticalidad. Un ligero toque ahumado que desemboca en un final largo y elegante.
Elaboración del vino:
Uvas cosechadas manualmente en pequeñas cajas y transportadas a la bodega en un
Tiempo de elaboración corto. Prensado muy suave de uvas enteras y despalilladas. Clarificación prolongada en frío. Fermentación en barricas nuevas de roble francés de 400 litros. Crianza en estas barricas durante 9 meses con removido de lías. 12 meses de crianza en botella.