Para la fermentación, utilizamos lagares tradicionales de granito con pisado de uva, depósitos de fermentación de acero inoxidable y, para lotes pequeños, contenedores de PVC aptos para uso alimentario o fermentación en barricas nuevas de roble francés de 500 litros. Cada uno de estos métodos de fermentación confiere un estilo particular al vino. Nuestra filosofía de elaboración es sencilla: extraer con delicadeza las mejores características de nuestras uvas.
Solo los vinos monovarietales se crían en barricas de 500 litros. Tras un periodo de crianza de entre 15 y 20 meses, se procede al embotellado. Todos los vinos se sellan con corchos naturales. Al no estar filtrados ni estabilizados en frío, pueden desarrollar sedimentos con el tiempo.
