El invierno lluvioso, la primavera seca durante la brotación y el verano caluroso proporcionaron las condiciones ideales para este vino de clase mundial. En nariz, destacan notas de cereza negra y tabaco, un ligero toque ahumado, especias y hierbas. Su estructura es la definición de la elegancia. En boca es fresco, redondo, con un final seco, especiado, largo y persistente.
Elaboración del vino:
La vendimia comenzó la primera semana de septiembre. La filosofía vitivinícola para esta parcela única consistía en transmitir la elegancia y delicadeza de la vid en el vino, por lo que las labores de vinificación fueron siempre minimalistas, utilizando únicamente racimos enteros con un ligero pisado en lagares de piedra tradicionales y un breve periodo de maceración antes de completar la fermentación alcohólica. La fermentación maloláctica tuvo lugar en barricas de roble francés, donde el vino envejeció durante 15 meses antes de su embotellado.