VINIFICACIÓN
El año 2016 estuvo marcado por una primavera fría y lluviosa -con un impacto inevitable en el ritmo de crecimiento y desarrollo vegetativo de las plantas-, a la que siguió un verano extremadamente seco con marcadas amplitudes térmicas diurnas y nocturnas.
Plantada a más de 500 metros de altitud en la comarca de Alijó, las uvas de Moscatel Galego se vendimiaron a mediados de septiembre y posteriormente se transportaron en frío a la bodega de Quinta de Nápoles. Al ser uvas sanas, con un alto contenido en acidez y un bajo grado de azúcares, dieron lugar a un mosto con gran potencial de envejecimiento.
El proceso de fermentación alcohólica se inició en depósitos de acero inoxidable y a baja temperatura con las lías finas, siendo interrumpido con frío, para su posterior paso a una cuba isotérmica, manteniendo así un contenido equilibrado de azúcar y acidez.