Es un vino emotivo que despierta nuestros sentidos; delicados aromas cítricos combinados con frutas de hueso blancas sustentan un aroma complejo, vibrante y enigmático; la firmeza que le confiere su origen en uvas tintas es notable, con una densidad que se fusiona con un cuerpo compacto, fresco y tenso, de una precisión infinita, como deben ser los grandes vinos.
Elaboración del vino:
El mosto blanco se extrajo cuidadosamente de las uvas tintas Tinta Roriz mediante un prensado muy suave de las bayas enteras. La fermentación se realizó a bajas temperaturas (11-12 ºC), primero en depósitos de acero inoxidable para proteger los aromas primarios y la mineralidad, y cuatro semanas después en barricas de roble francés, donde envejeció durante seis meses. Este envejecimiento refuerza la tensión y le aporta complejidad.
Reseñas y premios:
90 puntos según la revista Wine Magazine;
17,5 puntos Vino Grandes Escolhas.