Color amarillo dorado. Aroma a fruta blanca con notas florales. Fresco y aterciopelado en boca. Un vino de gran equilibrio y excelente carácter.
Elaboración del vino:
Cosechadas a mano en su punto óptimo de maduración, las uvas se despalillan, estrujan y vinifican mediante un proceso de maceración cuidadosa, complementado con remontados durante la fermentación. Este proceso se lleva a cabo en depósitos de acero inoxidable a una temperatura controlada de entre 16 y 18 °C hasta alcanzar el grado Baumé deseado. En esta etapa, se añade aguardiente de uva (fortificación), dando como resultado un vino fortificado. Este vino se obtiene mediante la mezcla de vinos envejecidos en barricas de roble durante un mínimo de 3 años, lo que garantiza un vino final rico, aromático y con un dulzor equilibrado.